13/6/08

Review: Wario: Master of Disguise



El ladrón de Nintendo

Desde que Nintendo descubriése el filón que ha supuesto la fórmula de Wario Ware, el antagonista del fontanero se ha visto relegado al máximo estrés con minijuegos frenéticos en lugar de sus amadas plataformas que le dieron fama, gloria y para él riquezas. Master of Disguise se supone que fue la enmienda, algo desafortunada.





Info:
Título:
Wario: Master of Disguise
Género: Plataformas
Desarrollador: Suzak
Editor: Nintendo
Distribuidor: Nintendo
Plataforma: DS
Wi-Fi: No
Nº Jug: 1
Idioma: Textos en castellano.
Precio: 40e.
Web oficial






Dibuja tu disfraz

Parece que Nintendo prefiere relegar el trabajo de nuevas entregas de sus clásicas sagas a terceros en lugar de hacerlas ellos mismos. Así han resultado Metroid Prime (para bien), pero Donkey Kong o Starfox no les ha ido tan fenomenal, con entregas decentillas tirando a malas y con cambio de género brutales, y no para mejor como en el caso de Samus. Con Wario: Master of Disguise no se rompe la tradición: juego encargado a terceros, juego que resulta mediocre. Quizá es que sólo Nintendo sabe tratar a sus franquicias, quizá es que no apoye a los estudios suficiente (aunque no es así), quizás sea que no tenga buen ojo eligiendo, o quizás sea un poco de todo, vete a saber.


Primero de todo, aclarar que no es un plataformas puro y duro como los Land de GameBoy. Claro que ha saltos y lugares dónde hacerlos, pero es más una mezcla entre exploración y plataformas, de manera que resulta una combinación algo rara y no muy eficiente, como su guión. Porque resulta bastante patético, y sinceramente, a nadie le importa que directamente no tenga y sea una sucesión de niveles, pero Nintendo/Suzak ( los negreros) se “molestaron” en hacer uno: en el que Wario mira la tele, se muere de envidia porque ve un show de un famoso ladrón, y crea un invento ( un casco) para ir al show en directo y forrárse él también. Allí roba el cetro mágico del ladrón, y gracias a los poderes de éste, podrá conseguir tesoros y cofres. El ladrón (Conde Panoli) ese nuestro enemigo, que hace de jefe final varias veces y que siempre incordia (o hace seguir la trama) pidiéndonos su cetro. En ésta búsqueda de riquezas se añade un tercer participante (ladrón claro) y encontrar las piezas de una Piedra mágica. Ya he dicho que es algo inecesaria, pero ahí está.








Como ya he dicho, no es demasiado plataformero debido a que el factor exploración es constante, y saltar es más un mero trámite. Esto hace que su ritmo sea lento, en niveles (diez) no demasiado complicados, pero si largos gradualmente ( de 15 min hasta más de una hora en el nivel, y sí, hay puntos de guardado. Además que en el momento que queramos salimos y los datos se quedan grabados, de manera que los podemos revcuperar dese ése punto la próxima vez que juguemos al juego). Algo que sí conserva de los anteriores Warios son los disfraces, cada uno con sus características y su combinación es vital para avanzar en el juego: Caco Wario salta más y da empujones, Doc Wario puede ver puertas y rincones ocultos, Draco Waro escupe fuego y rompe bloques, etc. A medida que avanzemos, vamos consiguiéndolos, y para activarlos hay que hacer un determinado dibujo sobre Wario: una cola para Draco, un visto para Caco o una esfera para Cosmo Wario, que lanza láseres. El objetivo es abrir todos los cofres, que contiene gemas, planos o nuevos poderes. Conseguir el botín requiere hacer estúpidos minijuegos como aplastar cucarachas o pintar dibujos. Minijuegos sosos, fáciles, típicos, aburridos, mira que podrían haber imitado la genialidad de los Wario Ware.


En cuanto a gráficos, escenarios sin nada destacables, simplones, dignos de lo últimos juegos de GameBoy Color y primeros Advance, con unos elementos ( personajes y objetos) en unas 2D como renderizadas, con escaso movimientos y feas. Una conversión de Wario Land 4 de Advance a DS con ésa resolución hubiera lucido mucho mejor. Además, que ni los enemigos ni jefes finales están a la altura de ninún Wario. Aquí son simples ratas o cocineros gato, algo digno de un plataformas barato basado la película de éxito de turno. La música tampoco es algo que comentar demasiado. Como mínimo, si es un juego algo largo, con posibilidad de hacer los minijuegos cuando quieras o ver absolutamente todos los datos del juego ( enemigos, objetos, tiempos, etc).







Destripando:

+
- El humor de Wario
- Combinar los disfraces y como ejecutarlos.

-

- Gráficos simplones y feos, con diseño horroroso.
- Poco plataformeo
- Lento, aburridillo, minijuegos poco inspirados.




Ladrón de poca monta

El retorno de Wario a las plataformas no está ni a la altura de DS, ni del personaje.
Cumple unos mínimos, pero hasta ahí llega. Exceptuando algún detalle, como dibujar los disfraces, el resto se queda en mediocre, y es una pena.

5’5/10