2/12/09

Las carreras, más de moda que nunca

Las plataformas están monopolizadas por Nintendo. Los RPG japoneses se han traspasado al mercado portátil. Tienen que venir veteranos como Street Fighter para enseñar como hacer un buen juego de lucha. Esta generación muchos géneros han quedado olvidados o proscritos a determinados sistemas, ya sean otras consolas o los digitales. Pero hay uno que ha conseguido reinventarse y no perder la posición con el tiempo. Ha batido a sus rivales y poco a poco, va acelerando y ganando posiciones: La velocidad nunca había estado más de moda.





Me atrevería a decir que la llegada de Microsoft al mercado de consolas ( 2001, Xbox ) favoreció la pasada generación a todo un elenco de nuevos juegos de carreras que plantaron cara a los gigantes que venían de la era PSX/N64 como Ridge Racer, Colin McRae, V-Rally o el mismísimo Gran Turismo. Microsoft, en su labro de cubrir todos los flancos posibles de su reciente catálogo, dio una segunda oportunidad a Bizarre Creations con su ignorado Metropolis Street Racer ( 2000, DreamCast ) y lo relanzó bajo el nuevo nombre de Project Gotham Racing, una de las marcas estrella de la compañía tras cuatro entregas a su espalda. En los rallies V-Rally se salió de la pista, Colin McRae siguió su camino y Microsoft también lo intentó, y de ése intento surgieron los dos Rallysport Challenge ( 2002-2004, Xbox ) bastante competentes. Gran Turismo siguió liderando aunque un nuevo corredor entraba en la carrera: Forza Motorsport. Pero el ser novato, tanto de consola como de franquícia, y salir a pista cuando a Xbox apenas le quedaba algo más de un año en el mercado no ayudó a que consiguiera una posición destacable. Por su parte, el tunning introducido por la vuelta al asfalto de Need for Speed provocó un verdadero tsunami de carreras ilegales, mientras Acclaim introducía y magnificaba otra de las nuevas franquícias tótem de los racers la pasada generación: Burnout.

Con las nuevas consolas en el mercado algunas modas han quedado desfasadas, y por ello licencias como Need for Speed se han ido quedando sin gas y sus remodelaciones hacia la simulación con Shift ( 2009, PC,PS3, 360 ) no consiguen estar a la altura de los verdaderos simuladores como Forza MotorSport 2 y 3 ( 2007-2009, 360 ) que ahora sí, son dignos rivales de Gran Turismo, el eterno vencedor desaparecido. Quizás debamos cuestionarnos si aún merece ése honor o como tantos otros, tienen que dejar paso a los nuevos. Como la nueva moda de los juegos offroad alocados. Burnout tuvo más peso de lo que Criterion se pudo imaginar, y Evolution Studios tomó nota de la diversión arcade de Burnout y lo aplicó inteligentemente en un escenario rescatado de dos generaciones atrás: el offroad. MotorStorm ( 2007, PS3 ) es el nuevo NFS: Underground. Nintedo a su manera también motivó esta moda con su rescatado del pasado ExciteTruck ( 2007, Wii ). Incluso en las plataformas de Nintendo, las carreras han recobrado vida. Desde Mario Kart 64 que los microcoches de Nintendo no triunfaban de forma tan abrumadora con sus entregas para DS y Wii ( 2005, 2008 ).



En esta nueva era de consolas, las carreras están más de moda que nunca: la diversión más inmediata triunfa con los dos Mario Kart, muchas franquícias se adaptan a la nuevas posibilidades en línea y las hacen suyas, como Burnout Paradise ( 2008, PC,ps3,360), Project Gotham Racing 3 y 4 ( 2005-2007, 360 ) o Forza MotorSport 2 y 3 ( 2006-2009, 360 ), otras regresan recién engrasados y puestos al día como Race Driver: Grid ( 2008, multiplataforma ) o Colin McRae Dirt ( PC,PS3,360 ). Y evidentemente, el nuevo tirón comercial de los offroad, capitaneado por MotorStorm y con Pure de BlackRock Studios como mayor exponente refinado de la fórmula.

Pero, ¿ dónde están lo nuevos participantes, aquellos que relevarán a los actuales competidores cuando su motor no de para más ? Pues en boxes todavía. Obviando el ya citado Motorstorm, en 2010 podremos ver si los nuevos bólidos de Bizzare ( Blur ) y de BlackRock ( Split Second ) lograrán hacer buenos tiempos y colocarse en el podio ganador.